La simbología se refiere al uso de símbolos, que no son más que representaciones sobre conceptos que llevan consigo ideas o significados más profundos. Estos símbolos pueden ser palabras, imágenes, gestos, colores, objetos…
Los símbolos pueden tener múltiples interpretaciones y significados dependiendo del contexto cultural, histórico y personal en el que se utilicen. La simbología desempeña una función muy importante en la religión, la mitología, el arte, la literatura y en general en todos los ámbitos de nuestra existencia. Aristóteles decía: «No se piensa sin imágenes y simbólica es la ciencia, constituyendo ambas las más evidentes manifestaciones de la inteligencia»
Un buen ejemplo es la representación de paz. Quizás el símbolo más conocido es el de una paloma con una rama de olivo en el pico. Otro muy extendido es el logo que usaba el movimiento hippie por el desarme nuclear. Otros símbolos pueden ser levantar dos dedos en forma de v, o la famosa pipa de la paz de los pueblos nativos americanos.

La simbología es una forma de comunicación que trasciende el lenguaje convencional y se basa en la asociación de ideas y conceptos. Una forma de simplificar algo mucho más complejo pero a la vez fácil de plasmar, como puede ser por ejemplo, una runa, una cruz o en este caso, una serpiente.
La serpiente y sus significados
Sabiduría
En muchas culturas, la serpiente ha sido considerada un símbolo de sabiduría y conocimiento. En la mitología griega, por ejemplo, la serpiente se asocia con Asclepio, el dios de la medicina y la curación.
Regeneración y Renacimiento (Inmortalidad y Ciclo de Vida):
Es la imagen del alma que reencarna tal como hacen las serpientes mudando su piel y renovando su ser. Esta capacidad de cambio y transformación ha llevado a la asociación de las serpientes con la renovación espiritual y personal. Esto la relaciona con el ciclo de vida, muerte y renacimiento eterno, por lo que también es símbolo de Eternidad. Completando el significado anterior, es símbolo del tiempo y sus ciclos.
Dualidad
Es, como casi todos los símbolos primeros, un símbolo dual: Es la luz, tanto la física como la espiritual; pero es también es la oscuridad. Puede ser vista como un símbolo de polaridad y equilibrio entre opuestos.
Fertilidad y Sexualidad
La forma enroscada de la serpiente ha llevado a su asociación con la fertilidad y la sexualidad en algunas culturas. La serpiente a menudo simboliza la energía creativa y la regeneración en el contexto de la reproducción y la sexualidad.
Poder y Autoridad
En algunas culturas, la serpiente es vista como un símbolo de poder y autoridad. Su presencia imponente y su naturaleza sigilosa han llevado a interpretaciones de control y dominio.
Protección y Guarda
En algunas culturas, las serpientes son consideradas guardianas y protectoras. Se cree que su naturaleza venenosa actúa como una defensa contra amenazas potenciales, y por lo tanto, se las ve como protectores contra el mal.
Caos y Desorden
En algunas mitologías y simbolismos, la serpiente también se asocia con el caos y el desorden. Su naturaleza impredecible y a veces peligrosa puede llevar a esta interpretación.
Primigenio
La serpiente está muy asociada con todo lo primigenio: La creación, los instintos (cerebro reptiliano), el deseo… A veces esos instintos son confundidos con pecados, y también se le da un sibolismo más «negativo», relacionado con la persuasión y la baja moral, al hacer la comparación de arrastrase sobre su vientre.
La serpiente y su representación en diferentes culturas
Las serpientes en la antigua Mesopotamia
Ningizzida o también Gizzida, era una deidad en la antigua Mesopotamia, a quien se conocía como el o la «Señor/a del árbol de la vida»; la cual acompañaba siempre a Dumuzi, custodiando ambos las Puertas del Cielo.
Ningizzida es una deidad serpentiforme y multifacética que ha sido objeto de diversas interpretaciones y asociaciones a lo largo de la historia.
Ningishzida es el ejemplo más antiguo encontrado del símbolo de las serpientes entrelazándose alrededor de un cayado. Precede al Caduceo de Hermes, la vara de Esculapio y el Nehustán bíblico de Moisés en más de un milenio.
Las principales características y aspectos de Ningizzida son:
- Serpiente de Sabiduría: A menudo representado en forma de serpiente o como un serpiente con cabeza humana. Esta forma serpentiforme ha llevado a la asociación de Ningizzida con la sabiduría, el conocimiento oculto y los misterios esotéricos.
- Guardián y Protector: También ha sido interpretado como un guardián y protector de la puerta del inframundo o del reino de los muertos. En esta función, se le asocia con el cruce entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos.
- Relación con la Sanación: En algunas representaciones, Ningizzida también está relacionado con la sanación y la medicina.
- Culto y Adoración: Fue objeto de culto y adoración en Gishbanda y en otras áreas de Mesopotamia. Templos y altares fueron construidos en su honor. Se le rendían ofrendas y se le pedía protección, sabiduría y ayuda en diversas áreas de la vida humana.
- Mitología y Contexto Religioso: Aparece en algunas narrativas mitológicas mesopotámicas. Su papel y atributos pueden variar según las fuentes y las interpretaciones. En algunas historias, se le asocia con deidades como Dumuzi, dios del renacimiento y la fertilidad.
- Relación con Otras Deidades: Está vinculado con otras deidades serpentiformes de la mitología mesopotámica, como Tiamat, la serpiente caótica, y otras figuras relacionadas con la vida y la muerte.
Algunos investigadores han planteado la posibilidad de que Ningizzida, debido a sus características físicas y su papel como custodio del «árbol de la vida», pueda estar vinculado al mito de la serpiente en el Jardín del Edén. Es más que probable que la narrativa bíblica estuviera influenciada por estos mitos sumerios.
Para que entendamos esa influencia os dejo parte de un manuscrito llamado Atrahasis (1646-1626 a. C.aprox.)
«Enlil intenta destruir a la humanidad en tres oportunidades, molesto por sus hábitos ruidosos. En el último de estos intentos, arrasa la Tierra con un Diluvio. La humanidad consigue salvarse gracias a la intervención de su medio hermano, Enki, que ordenará a Atrahasis, la construcción de un enorme barco en el que deberá cargar semillas y animales. Luego Enlil inunda la Tierra abriendo las compuertas del cielo. Los demás dioses reprenden a Enlil ya que necesitan los sacrificios que realizan los humanos para alimentarse. Cuando las aguas se retiran, Ziusudra ofrece un sacrificio a los dioses, que lo reciben hambrientos. Finalmente Enki solicita a la diosa madre la creación de nuevos seres humanos.»
¿Os suena esta historia en el Antiguo Testamento?

Deidad sumeria Ningizzida acompañada por dos grifones.
Tiamates la diosa primordial del océano perteneciente a la mitología babilónica, también asociada a un monstruo primordial del caos mencionada en el poema épico Enûma Elish. Ti significa vida y ama, madre. Respecto a su apariencia, suele ser identificada con la apariencia de una gigantesca serpiente o dragón marino.
En la religión de la antigua Babilonia, Tiamat es una diosa primordial del mar salado, que se une con Abzû, el dios del agua dulce, para producir dioses más jóvenes. Ella es el símbolo del caos de la creación primordial. Se la conoce como mujer y se la describe como la reluciente.
Las serpientes en el Antiguo Egipto
Un papiro, llamado papiro médico de Brooklyn, es un papiro médico que fechado alrededor del 450 a. C. y es uno de los más antiguos escritos sobre medicina y ofidiología ( rama de la ciencia encargada de estudiar los ofidios o serpientes, así como sus tratamientos médico) preservados. El manuscrito es conservado en el Museo de Brooklyn en NY.
Revela que los egipcios tenían un amplio conocimiento de las serpientes; En él se registran treinta y seis especies, de las cuales se estima que siete son venenosas y han sido identificadas en el Egipto moderno. El papiro da una descripción física de cada serpiente y su hábitat, junto con descripciones precisas de los síntomas producidos por cada uno de sus venenos y el dios o diosa asociado a cada especie.
Todas las serpientes eran sagradas y la reencarnación de Apofis, excepto la cobra, que representaba al Sol. En Egipto la cobra (uraeus) era un símbolo de resurrección, siendo el animal protector de los faraones.
El ureo: Es una representación de la diosa Wadjet con forma de cobra erguida. La imagen del ureo constituyó el emblema protector preferente de muchos faraones del Antiguo Egipto, quienes eran los únicos que podían portarlo como atributo distintivo de la realeza.
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Máscara de Tutankhamon con el uraeus
Wadjet: conocido como Buto, Uto o Edjo, dios serpiente elíptica del antiguo Egipto. Representado como una serpiente elíptica enroscada en un tallo de papiro.
En conjunto, Wadjet desempeñaba un papel fundamental en el sistema de creencias egipcias, representando aspectos importantes como la protección, la realeza y el renacimiento. Su imagen de cobra real también estaba asociada con la divinidad y la espiritualidad en la antigua cultura egipcia.

Apep (Apophis): Apep era una deidad serpentiforme asociada con el caos y la destrucción. Era a menudo representado como una serpiente gigante o como un monstruo marino que intentaba devorar el sol durante su viaje nocturno por el inframundo. Los rituales y conjuros egipcios a menudo mencionaban a Apep como un enemigo que debía ser derrotado para garantizar la seguridad del mundo.

Meretseger: Meretseger era una deidad que se manifestaba como una serpiente o como una criatura con cabeza de serpiente y cuerpo humano. Era venerada en la región de Luxor y el Valle de los Reyes. Meretseger estaba asociada con las montañas y la protección de las tumbas reales. También tenía aspectos benévolos y castigadores.
Nehebkau: Era un dios que a menudo se representaba como una serpiente bicéfala. Su nombre significa «El que tiene poder sobre las almas», y se le asociaba con el inframundo y la protección de los muertos. Se creía que Nehebkau ayudaba a guiar a las almas en su viaje después de la muerte.
Harsomtus: Es el hijo de Hathor y Horus. Está relacionado con la flor del loto, pues se abre al amanecer orientada hacia el Este y al anochecer se cierra y se hunde en las aguas. Los teólogos egipcios empleaban este símbolo para identificarlo con el curso diario del Sol y lo relacionaban con el Horus solar, que compartía el mismo mito.

El Uroboro
El uroboro es un concepto empleado en diversas culturas a lo largo de los últimos tres mil años. Representado como una serpiente o dragón con la cola en la boca, devorándose a sí mismo. Representa la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno y el ciclo infinito.
El más antiguo vestigio encontrado se halla en la tumba de Tutankamón en el año 1325 a.C.

Las serpientes en la Antigua Grecia
El báculo de Asclepio
El báculo de Asclepio, para los griegos, o la vara de Esculapio, para los romanos, es un antiguo símbolo asociado con el dios griego Asclepio, el dios de la medicina y la curación. Se trata de una vara con una serpiente enrollada, representando al dios.
Esculapio, en su afán de sanación, iba resucitando a la gente difunta que veía, con una hierba milagrosa que le traía la serpiente. Hades, Rey de los Infiernos, molesto por la reducción de los enviados a su reino, fue a quejarse del uso que Esculapio hacía de la serpiente, así que Zeus optó por anular la capacidad de la resurrección y le dejó la virtud de la sanación. De ahí su estrecha relación con el mundo médico.

El báculo usado en el emblema de la OMS
La copa de Higía
Es uno de los símbolos más conocidos internacionalmente de la profesión farmacéutica. Higía era la diosa griega de la sanidad. Se trata de una serpiente enroscada en una copa, cáliz o lavabo. Tanto la serpiente como el cáliz son símbolos que representan la naturaleza femenina y hacen alusión a la «farmacéutica» aplicada por curanderas y chamanes a base de hierbas. La serpiente se asociaba en la mitología a la mujer por su naturaleza cíclica y a la medicina por su capacidad de «resucitar» al cambiar de piel. El cáliz es un símbolo femenino por su calidad de contenedor (de la vida) y a su vez la farmacéutica por ser contenedora (del medicamento).
El Caduceo
El caduceo es un símbolo del comercio, también utilizado en las instituciones dedicadas a las ciencias económicas. Originalmente hacía referencia a una vara de olivo adornada con guirnaldas, pero en su forma clásica es una vara rodeada de dos serpientes enroscadas y ascendentes, usualmente coronada con un par de alas.
En la mitología griega, el caduceo fue regalado por Apolo a Hermes. Según el himno homérico a Hermes y la Biblioteca mitológica del Pseudo-Apolodoro, parece que deben distinguirse dos báculos, que luego fueron unidos en uno: primero, la vara de heraldo ordinaria y la vara mágica, como las que otras divinidades también poseían. Los lazos blancos con los que la vara de heraldo estaba originalmente adornada habrían sido cambiados por artistas posteriores por las dos serpientes aunque los propios antiguos las justificaban bien como vestigio de alguna característica del dios, bien considerándolas representaciones simbólicas de la prudencia, la vida y la salud. En épocas posteriores, el caduceo fue adornado también con un par de alas, expresando la rapidez con la que el mensajero de los dioses se movía de un lugar a otro.
Ofión
En la mitología griega, Ofión (en griego antiguo Όφίων, ‘serpiente’) era un Titán que gobernó el mundo con su esposa Eurínome antes del reinado de Crono y Rea, quien les derrocaron y arrojaron al Tártaro. En su libro Los mitos griegos Robert Graves intentó reconstruir un mito de creación pelasgo que incluía a Ofión como una serpiente creada por Eurínome, danzando sobre las olas. Ésta era fertilizada por la serpiente y con la forma de la Noche ponía un huevo dorado sobre las aguas en torno al que Ofión se entrelazaba para empollarla hasta que finalmente el mundo salía de él. Entonces Ofión y Eurínome moraban en el mundo sobre el monte Olimpo hasta que la presunción de Ofión llevaba a Eurínome a desterrarlo a la oscuridad bajo tierra.

Medusa
Hay diferentes versiones de este mito, este es el más común: Medusa era una gorgona, aunque era la única mortal y la más bella de sus hermanas.
Su belleza fue tan grande que llegó a deslumbrar a Poseidón, que al verse enamorado de ella la sedujo —en algunas versiones se maneja como violación—en el templo de Atenea. Esto provocó que la rivalidad entre Atenea y Poseidón creciera. La ira de Atenea fue tan grande que su reacción inmediata fue la de castigar a Medusa, convirtiéndola en un ser igual que sus dos hermanas, Esteno y Euríale. Ambas eran monstruos, con manos metálicas, colmillos afilados, y unos ojos que emitían luz y quien los miraba directamente quedaba petrificado. Atenea se vio celosa de la hermosa cabellera que tenía Medusa, razón por la cual convirtió sus cabellos en serpientes y la desterró a vivir en las tierras hiperbóreas.
De aquel idilio que hubo entre Poseidón y Medusa surgió un embarazo, por lo que Atenea, ordenó a Perseo que matara a Medusa.
Perseo cumplió su misión, esperó a que Medusa se durmiera en su guarida y volando con las sandalias de Hermes logró ubicarse por encima, sin mirarla directamente y observando su reflejo. Cortó su cabeza y del cuello de Medusa salieron sus hijos, Pegaso y el gigante Crisaor. La cabeza de Medusa fue para Atenea, que la utilizó como escudo en todas sus batallas. La sangre derramada en la decapitación de Medusa fue celosamente guardada por los dioses, ya que la sangre de su vena izquierda venía a representar un veneno mortal y la de su lado derecho tenía características sanadoras que se utilizaba para resucitar a los muertos.
Medusa, Caravaggio
La serpiente en el Génesis
El capítulo 3 del Génesis del Antiguo testamento empieza así:
«Ahora bien, la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová había hecho, la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de ningún árbol del huerto?
Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer, mas del fruto del árbol que está en medio del huerto, dijo Dios: No comeréis de él ni lo tocaréis, para que no muráis.
Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día en que comáis de él serán abiertos vuestros ojos y seréis como dioses, conociendo el bien y el mal.
Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos y deseable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
Y fueron abiertos los ojos de ambos, y supieron que estaban desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Dios que se paseaba en el huerto al aire del día; y se escondieron el hombre y su mujer de la presencia de Jehová entre los árboles del huerto.
Y llamó Jehová Dios al hombre y le dijo: ¿Dónde estás?Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
Y le dijo: ¿Quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual yo te mandé que no comieses?
Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu vientre te arrastrarás y polvo comerás todos los días de tu vida»(…)
Interpretación
En este texto se relata el conocido como pecado original, donde Adán y Eva comen del fruto prohibido, haciendo que los humanos queden sujetos a la ignorancia, al sufrimiento y al dominio de la muerte, e inclinados al pecado.
Aunque hay diferentes enfoques, en general se ha interpretado este capítulo como una alegoría en el que Adán y Eva representan la humanidad en su relación con Dios. La serpiente simboliza la tentación y el pecado, y la caída en el pecado se considera una descripción simbólica del distanciamiento del ser humano con Dios.
Pocas veces se enfoca como el hecho de que la serpiente quiere mostrar el conocimiento a los seres humanos, que viven en la inopia, y cree que no es justo que sólo Dios posea esa conciencia absoluta. En esta interpretación Yahvé sería un ser malvado, como lo describían los gnósticos y la serpiente un ser malinterpretado, castigado injustamente junto a los humanos originarios, Adán y Eva. Esto es una simple opinión personal pero muy relacionada con la dualidad propia de la serpiente. Todo es interpretable y no existe una verdad absoluta, sólo hay que profundizar y ver las diferentes caras del prisma.

Tentazione di Adamo ed Eva , Masolino.
Otras serpientes en la Biblia:
(Números 21:8-9)
Y Jehová dijo á Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre la bandera: y será que cualquiera que fuere mordido y mirare á ella, vivirá.
Y Moisés hizo una serpiente de metal, y la puso sobre la bandera, y fue, que cuando alguna serpiente mordía á alguno, miraba á la serpiente de metal, y vivía.
Se nos narra cómo Yahveh envía serpientes abrasadoras que mordían al pueblo y la gente moría. Como antídoto, Moisés hará la serpiente de bronce, y todo aquel que mire cuando le haya picado una serpiente, sanará. Este simbolismo será utilizado por el Nuevo Testamento para presentar a Cristo como la “serpiente de bronce”

