Rick Strassman, El Doctor DMT

Cuando hablamos de DMT y su investigación, probablemente Rick Strassman es el científico más conocido popularmente. Autor del libro “DMT: La molécula del Espíritu”, basado en el estudio que realizó en los años 90, donde él mismo administró unas 400 dosis de DMT a 60 pacientes humanos vía intravenosa,  apuntando los resultados de esas experiencias.

El trabajo de Strassman documentó centenares de  experiencias subjetivas, aunque su hipótesis predominante fue que la DMT se produce de forma natural en la glándula pineal y se segrega  en el cuerpo durante los estados de sueño y muerte. Una hipótesis especulativa sobre el tema de la muerte, sugiere que la sustancia es liberada en el cuerpo humano en el momento de la muerte por una razón desconocida todavía. Estas ideas permanecieron durante años al margen de la ciencia común, la más académica, hasta que la neurocientífica Jimo Borjigin  se encontró con el trabajo de Strassman.

“Me dije a mí misma, espera, he trabajado en la glándula pineal durante años y nunca he oído hablar de esto”, dice Borjigin. “Pensé que si la DMT es una monoamina endógena, debería ser muy fácil de encontrar usando un detector de fluorescencia.”

Borjigin contactó con Strassman para trabajar en ello y la  investigación condujo a un importante artículo, publicado en 2013, que por primera vez encontró rastros directos de DMT en la glándula pineal de una rata.

El estudio planteó más preguntas que respuestas. ¿Cómo estaba el cerebro de rata sintetizando DMT? ¿Este proceso se localiza sólo en la glándula pineal? ¿Qué función cumple esta producción endógena de DMT?

Un nuevo estudio de Borjigin, Strassman y otros científicos en el 2019  ha arrojado luz sobre algunas de estas cuestiones, revelando cómo se sintetiza la DMT en el cerebro de una rata y cómo los niveles de la molécula alucinógena aumentan curiosamente después de un paro cardíaco. Aquí dejamos el artículo completo.

Este trabajo avanza significativamente nuestro conocimiento de cómo un cerebro de mamífero puede producir endógenamente DMT (Y no sólo en la glándula pineal, también en diferentes partes del cerebro), la pregunta de por qué puede producir esta molécula sigue siendo un misterio completo. Debido a la rápida actividad metabólica del DMT en un humano, es una molécula increíblemente difícil de detectar, pero este estudio es una valiosa adición en el campo de la neurociencia psicodélica, estableciendo que las ratas sí producen esta molécula alucinógena y que no es improbable sugerir que los cerebros humanos hagan lo mismo.

“No sabemos qué hace en el cerebro”, dice Borjigin. “Todo lo que decimos es que descubrimos las neuronas que producen este químico en el cerebro, y lo hacen a niveles similares a los de otros neurotransmisores de monoamina.”

Desde la publicación de su libro, Strassman había teorizado que la glándula pineal era responsable de producir DMT. Años después de la publicación se confirmó que, al menos en el caso de las ratas, la glándula pineal en efecto produce DMT, aunque también se ha probado que se forman en otras partes del córtex cerebral. Con esto, Strassman empieza a trazar una especie de doble umbral entre la vida y la muerte localizado en la glándula pineal: lo que de un lado es una urna acaba siendo una cuna en otro lugar y viceversa. En su libro “The Spirit Molecule” intenta interpretar esta misteriosa coincidencia, la cual lo lleva de la ciencia hacia la especulación metafísica:

“Sugiero que la fuerza vital del individuo entra al cuerpo a través de la pineal 49 días después de la concepción y se libera a través de la glándula pineal en la muerte. Este período prenatal de 49 días corresponde a las primeras señales del tejido pineal fetal, la diferenciación de las gónadas en masculino y femenino y el intervalo de tiempo entre la muerte de un individuo y la reencarnación de su alma según el budismo tibetano. Sugiero un modelo metafísico en el que los impulsos biológicos, psicológicos y espirituales existen en una tensión dinámica con esta glándula espiritual” 

En el caso del budismo tibetano son 49 días también los que se suele mantener el luto, el cual consiste, entre otras cosas, en rezar a los muertos oraciones y mantras del “Libro tibetano de los muertos”, bajo la creencia de que el compuesto psíquico de la persona fallecida vaga por el mundo intermedio en búsqueda de la liberación, que encuentra su vehículo en una luz, que es la conciencia misma. Se cree que las oraciones pueden servir como guía para unirse con esta luz, que es la realidad más allá de la ilusión del Samsara (Ciclo de nacimiento, vida, muerte y encarnación). Hay que mencionar que para el budismo esta encarnación es la llamada “renacimiento” (aunque popularmente se llama reencarnación). El budismo afirma que todos los seres con consciencia aparecen y desaparecen en virtud del karma, el mecanismo de causa y efecto. Así, las acciones de cuerpo, habla y pensamiento conllevan unos efectos pendientes que harán que se objetiven y experimenten con el tiempo, ya sea mientras el individuo está vivo o después. La continuidad entre individuos constituye ese hilo causal, que es manifestado como una serie de tendencias y circunstancias que van apareciendo en todos y cada uno de los seres.

Liberar la DMT de forma voluntaria

Entonces, si podemos liberar DMT en nuestro cerebro, ¿es posible controlarlo de forma voluntaria?

Todavía no hay ningún estudio científico que respalde esta idea, pero muchas personas ya están experimentando diferentes técnicas para liberar DMT de forma voluntaria, y casi odas ellas son a través de la respiración. Algunas de estas técnicas son:

  • Respiración Gamma
  • Kapalabhati Pranayama
  • Respiración Wim Hof
  • Respiración Holotrópica

Otra técnica que posiblemente podría llevarnos a liberar DMT sería la meditación; Si partimos de la idea que la DMT se libera en experiencias cercanas a la muerte, podríamos deducir que una meditación  que nos  lleve a un estado ene donde nuestras constantes vitales se reducen a mínimos podría llegar a liberar DMT de forma natural, aunque es mera especulación.

Para finalizar el artículo dejamos una pequeña leyenda antigua con algunas referencias que podrían tener una relación directa entre la meditación y la DMT.

Soma y los antiguos Yoguis

 

La leyenda de Soma habla del ritual sagrado de los Rishis,.

Se cree que este ritual consistía en la  ingestión de una planta psicodélica desconocida o no identificada hasta ahora. Esto  permitía a los Rishis comunicarse con los Dioses y obtener mantras llenos de sabiduría que ayudarían a mejorar la sociedad y la interacción con el mundo.

Sin embargo, según la leyenda, Soma, un dios en si mismo, relacionado con Chandra se agotó, obligando a los Rishis a ir hacia adentro, mediante la utilización de técnicas de respiración y meditación, para buscar nuevas formas de llegar a esos estados de éxtasis y visión que antes permitía el brebaje.

La antigua técnica de los Yogis denominada Kumbhaka implica contener la respiración de variadas formas durante un corto período de tiempo, crea un estado fisiológico conocido como Hipoxia Intermitente que implica breves períodos de niveles de oxígeno en la sangre más bajos de lo normal.

Si se practica correctamente este ritual de respiración, de acuerdo con la leyenda de los Yoguis, conduce a la eterna juventud y la inmortalidad al producir Amrita, el néctar de los dioses.

¿Sería ésta una técnica para liberar DMT de los antiguos Yoguis?

Sweed

Ilustración: Alex Grey

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