La damiana (Turnera diffusa) es una planta de 15 cm a 2 m de alto de la familia del maracuyá Passifloraceae.
Crece en zonas áridas de América tropical, Brasil, Bolivia, California y México. Sus flores son verdoso amarillentas, pétalos amarillo-anaranjados, obovados, de hasta 6 mm de largo.
La damiana es un buen estimulante que se ha ganado la fama de «viagra natural«. La mezcla de principos activos confiere a la damiana probadas virtudes estimulantes sobre el sistema nervioso central, excitantes, defatigantes, diuréticas, depurativas, laxantes o purgantes (según sea la dosis), expectorantes, antisépticas y afrodisíacas, por la estimulación e irrigación sanguinea).
Principios activos de la Damiana
Los principios activos que contiene van desde aceites esenciales (con cineol, timol y alfa y beta pinenos, entre otros componentes volátiles), heterósidos cianogénicos, heterósidos hidroquinónicos semejantes a la arbutina (con virtudes diuréticas y antisépticas) y principios amargos como la damianina. También se ha encontrado en sus ramas el alcaloide cafeína.
Se considera un tónico nervioso general y especialmente un tónico sobre el sistema reproductor y un afrodisíaco de intensidad media.
La damiana fumada produce un estado de euforia moderado, que suele durar sobre la hora
La damiana aumenta la irrigación sanguínea en el abdomen, especialmente en el sistema reproductor, teniendo además efecto relajante en caso de dolores menstruales.
Método de preparación
Se puede preparar en forma de tisana o bien hacer licores con sus hojas o raíz.
Se fuman las hojas para inducir relajación, con un efecto similar al cannabis, pero mucho más suave.
El licor de damiana se elabora con de 20-50g. de hoja o raíz de damiana en licor, aguardiente o ron y se aromatiza con vainilla, canela, clavo de olor y nuez moscada, todas ellas con propiedades afrodisíacas.
