Comportamiento psicodélico en animales: ciencia, instinto y conciencia

Los animales también se «colocan»: psicodélicos en la naturaleza

Los humanos no somos los únicos en alterar la conciencia de forma intencionada. En los bosques, sabanas y arrecifes del planeta hay especies que, por curiosidad, instinto o placer, buscan y consumen sustancias psicodélicas.

Desde renos que lamen amanitas muscaria hasta delfines que juegan con peces venenosos, el fenómeno del “uso animal de psicoactivos” está ampliamente documentado y plantea preguntas fascinantes:
¿Lo hacen por placer? ¿Por instinto curativo? ¿Por conexión espiritual? ¿Y qué efectos experimentan?

Bienvenido al lado psicodélico del reino animal.

¿Los animales se drogan?

Más bien: Algunos animales buscan activamente sustancias que alteran su estado de conciencia. Y no hablamos de intoxicaciones accidentales, sino de comportamientos repetidos, observados en libertad y en diferentes especies, con un patrón claro de consumo voluntario.

Este fenómeno tiene nombre: zoofarmacognosia, y aunque originalmente se usaba para describir el uso de plantas medicinales por parte de animales, se ha ampliado a la autoadministración de sustancias psicoactivas o intoxicantes.

Zorros y Amanita muscaria: el caso más alucinante

En los fríos bosques del norte de Europa y Siberia, algunos zorros silvestres han sido observados mordisqueando o lamiendo setas de amanita muscaria. Lo más curioso no es solo el consumo, sino el comportamiento posterior: los zorros: Se tiran al suelo, giran sobre sí mismos y parecen “jugar” con su propio estado alterado. Algunos incluso regresan días después al mismo lugar, buscando más.

La amanita contiene ácido iboténico y muscimol compuestos con efectos sedantes, alucinógenos y disociativos, tanto en humanos como en otros mamíferos. Aunque su toxicidad es conocida, en pequeñas dosis induce estados de ensueño, descoordinación motora y alteración sensorial. Aparentemente, a los zorros les va la marcha.

Renos y setas: la conexión chamánica

En Siberia, los renos salvajes consumen también amanita muscaria. Saltan, corren sin sentido, y muestran un comportamiento inusualmente juguetón tras comer estas setas. Incluso los chamanes siberianos bebían la orina de estos renos para acceder a los efectos psicodélicos sin la toxicidad del hongo en sí (el muscimol se excreta intacto en la orina). Así, se cierra un círculo simbiótico entre animal, humano y enteógeno.

Delfines y peces globo: psicodelia submarina

Los delfines mulares, o nariz de botella, han sido grabados en documentales de la BBC manejando con delicadeza a peces globo (fugu) para provocar la liberación de tetrodotoxina, una neurotoxina que, en dosis mínimas, provoca efectos eufóricos y desorientación.

Tras el contacto, los delfines flotan en círculo, miran embobados el reflejo del agua y parecen estar “idos”. Es un comportamiento social: Se pasan el pez entre ellos como quien pasa un porro.

Este caso es especialmente interesante porque implica uso compartido, juego y repetición. Y nos hace preguntarnos: ¿están los delfines buscando algo más que diversión? ¿Quizá un tipo de autoterapia marina?

Gatos domésticos y silvestres

Este es un caso más conocido. La Nepeta Cataria  es una planta que, los gatos (no todos) al frotarse con ella  muestran estados de euforia, desinhibición y relajación extrema.

No hay que confundir esta planta con la hierba gatera, que es una hierba larga, que a los gatos les encanta comer para purgarse. La típica que venden en el supermercado en forma de bandeja, donde se riegan las semillas y en unos días salen las hierbas. A la nepeta se le llama también comúnmente hierba gatera y por eso se confunden.

Se ha observado a grandes felinos frotándose con la planta.

Loros y cacatúas “yonkis del opio” (Papúa Nueva Guinea)

Asaltan los cultivos de Papaver somniferum, mastican las cápsulas y luego muestran signos de intoxicación (letargo, descoordinación, caída).

Los agricultores se quejan de bandadas enteras de loros adictos, que vuelven día tras día a las plantaciones.

Cerdos salvajes y nuez moscada

La nuez moscada contiene   miristicina y elemicina con efecto alucinógeno

Con la ingesta repetida se ven  signos de desorientación y letargo en los cerdos.

Algunos etólogos sugieren que lo hacen por placer o para calmar ansiedad, otros lo ven como una forma de automedicación o desparasitación.

En los humanos también afecta, aunque ha de ser en dosis elevadas, y acaba siendo más tóxico que agradable.

Grandes simios y sustancias rituales

Algunos chimpancés seleccionan plantas específicas con propiedades amargas y bioactivas que alteran su conducta (relajación, introspección, quietud).

Se ha observado que usan palos o tallos huecos para absorber líquidos fermentados.

Un estudio reciente en el bosque de Budongo (Uganda) muestra que chimpancés enfermos buscan activamente plantas con propiedades medicinales cuando están enfermos o heridos. news.mongabay.com+2News-Medical+2

También se ha observado que usan hojas frescas masticadas de plantas conocidas por sus propiedades bioactivas para tratar heridas propias o de otros chimpancés. Frontiers+2Universidad de Oxford+2

Existen registros de que chimpancés consumen plantas que son “nutricionalmente pobres pero contienen toxinas bioactivas”, lo que sugiere que los efectos no son sólo alimenticios. Se especula que en algunos casos esto puede tener efectos psicoactivos leves o alterar el estado de ánimo/percepción.

Hormigas y Datura stramonium: ¿microalucinógenas?

La Datura stramonium, también conocida como estramonio, hierba del diablo o toloache, es una planta altamente tóxica y psicoactiva, cargada de alcaloides tropánicos como la escopolamina, la atropina y la hiosciamina.

Estos compuestos tienen efectos anticolinérgicos potentes, capaces de inducir delirios, alucinaciones y estados de confusión extrema en humanos.

Lo curioso es que se han observado hormigas masticando hojas frescas de Datura.

¿Por qué lo hacen?

La ciencia aún no tiene una respuesta concluyente, pero hay varias hipótesis:

Las hormigas son exploradoras compulsivas. Pueden morder hojas o tallos simplemente para analizar compuestos químicos mediante sus receptores sensoriales, sin necesariamente ingerir o utilizar lo que exploran. No sería consumo, sino “catado”.

Algunos entomólogos han documentado cambios de comportamiento inusuales tras el contacto con Datura: pérdida de coordinación, trayectorias erráticas, aislamiento del grupo, o hiperactividad momentánea. Esto abre la puerta a una hipótesis más atrevida: ¿podrían estar autoinduciendo un estado alterado?

Al igual que algunas especies de aves y mamíferos, las hormigas podrían estar recolectando compuestos de la Datura para repeler parásitos, bacterias o depredadores, aunque esto aún no está documentado de forma concluyente.

Otra posibilidad más prosaica: las hojas de Datura pueden tener residuos dulces o feromonas de otras especies, lo que atrae a las hormigas por error. El comportamiento extraño podría deberse no al “viaje”, sino al efecto tóxico de los alcaloides (como un mal viaje sin intención de viajar).

Pulpos y MDMA

Experimento realizado por Gül Dölen y Eric Edsinger, publicado en Current Biology en 2018. Cell+2brainfacts.org+2

Especies usadas: Octopus bimaculoides (el pulpo de dos puntos de California). Hopkins Medicine+2PMC+2

Sustancia: MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina), el compuesto conocido como “éxtasis”. Scientific American+2Hopkins Medicine+2

Lo que se hizo:

Se sumergieron los pulpos en agua con una dosis disuelta de MDMA para que lo absorbieran por las branquias.

Luego se les ponía en un tanque experimental con tres cámaras conectadas:

    1. Una cámara con un objeto inanimado (una figura, un muñeco)

    2. Otra con otro pulpo (bajo protección, para evitar agresividad)

    3. Cámara neutral sin estímulo significativo.

Se comparaba el comportamiento antes del MDMA y después. Sin MDMA los pulpos tendían a evitar al otro pulpo, mostraban conductas solitarias. Con MDMA, se hicieron más sociales: se acercaban más al otro pulpo, intentaban tocarlo a través de la rejilla, etc.

Lo que encontraron:

Comportamientos pro-sociales: más tiempo cerca del otro pulpo, más interacciones físicas suaves, comportamientos menos defensivos.

También se identificó que el transporte genético (el transportador de serotonina) de los pulpos tiene similitudes con el humano, lo que sugiere cierto nivel de conservación molecular de cómo el MDMA actúa sobre el sistema serotoninérgico.

Contras:

El tamaño de muestra era pequeño: Pocos ejemplares (7 pulpos aproximadamente) en total.

Ausencia de grupo control con placebo en todos los casos. Algunos cambios podrían deberse simplemente a la familiaridad con el ambiente de prueba, no al MDMA exclusivamente.

Comportamiento “social” podría ser mediado por otros factores (estres, curiosidad, novedad, etc.), no solo “placer” o “empatía”.


¿Por qué hacen esto los animales? Hipótesis y debates

No hay una única explicación. Pero estas son las principales hipótesis científicas:

1. Automedicación (zoofarmacognosia) : buscan alivio frente a parásitos, infecciones o malestar físico.
2. Exploración sensorial: algunos animales (como los delfines) muestran una clara motivación lúdica.
3. Selección evolutiva: el uso de ciertas sustancias podría haber sido favorecido si aporta beneficios (ej: mayor vigilancia, menos estrés, control de parásitos).
4. Estados alterados como recurso adaptativo: el acceso a otros estados de conciencia podría permitir aprendizajes, reorganización de memoria o modificación de la conducta.

¿Beneficios? ¿Peligros?

Como en los humanos, el uso de psicodélicos en animales no está exento de riesgos ni se debe romantizar.

Pero en la mayoría de los casos documentados, el comportamiento es autolimitado y cíclico, sin dependencia ni consumo compulsivo.

Además, algunas investigaciones apuntan a beneficios concretos:

Reducción de estrés en entornos hostiles, estimulación cognitiva, aumento de la interacción social y regulación de parásitos o malestares físicos

Reflexión final

El consumo psicodélico en el reino animal nos recuerda que la búsqueda de estados alterados no es exclusiva del Homo sapiens. Tal vez la conciencia, en todas sus formas, tenga un impulso natural hacia la expansión, la alteración, el juego y el autoconocimiento.

Queda mucho por investigar, aprender, entender…Pero lo que está claro es que la interacción de seres vivos con plantas, hongos u otros elementos, con propiedades psicoactivas, es una realidad contrastada.


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