Las plantas medicinales pueden prepararse y administrarse de diversas maneras, hoy nos centraremos y explicaremos los tipos de preparación interna líquida que se pueden realizar.
En primer lugar tendríamos las tisanas o formas extractivas acuosas que se componen de infusiones, decocciones y maceraciones y, por otro lado, las formas extractivas alcohólicas, compuestas por tinturas, que se subdividen en tinturas alcohólicas, hidro-alcohólicas, con glicerina, vinagres y vinos tónicos.
En la entrada de hoy nos centraremos en las tisanas.
INFUSIÓN
¿Cómo se prepara una infusión?
Parece una pregunta fácil, pero es un preparado que debe realizarse bien si queremos obtener todas las propiedades de las plantas.
Las infusiones se realizan con las partes blandas de la planta, como hojas, flores o tallos verdes y pueden realizarse tanto con plantas secas como frescas, solamente cambia la dosificación: Una parte de hierba seca corresponde a dos o tres de hierba fresca (Debido a su alto contenido en agua).
La proporción usada normalmente es una cucharada de hierba seca por vaso de agua (250 ml).
Calienta agua y apártala del fuego (Nunca infusionar cuando el agua hierve). Añade la/s planta/s a infusionar y tápalo para que no se evaporen los aceites esenciales volátiles. Deja reposar por 5 minutos, cuela y ya está lista para tomar.
Se aconseja prepararlas siempre en el momento de la toma; Si preparas de más, puedes guardarla en el frigorífico, pero deberás consumirla rápido, antes que proliferen microorganismos.
Estas infusiones pueden servir tanto para uso interno como externo.
¿Sabías que?
Puedes usar leche en lugar de agua, ya que la leche contiene grasas y aceites que favorecen la disolución de los principos liposolubles de las plantas; Estas infusiones en leche también pueden usarse en compresas o cataplasmas (Al efecto de la infusión añadirá la acción calmante de la leche)
DECOCCIÓN
La decocción viene a ser una infusión que se emplea para las partes duras de las plantas: Cortezas, raíces, rizomas, frutos secos y algunas semillas.
Si realizáramos una simple infusión con partes duras, no llegaríamos a extraer todos los principios de la planta (A no ser que las pulverizáramos previamente).
¿Cómo preparar una decocción?
Poner en una cacerola (Nunca de aluminio) el agua y la/s planta/s. Llevar a ebullición y hervir a fuego lento (De 5 a 10 minutos, dependiendo de cada planta, a fuego lento siempre para no perder propiedades), tapando la cacerola. Filtrar la decocción mientras esté caliente (Si usas un colador de tela, cuidando de no quemarte cuando aprietes!!)
¿Qué hago si uso partes blandas y duras en el mismo preparado?
En ese caso tienes dos opciones:
- Hacer las dos preparaciones por separado y luego juntarlas.
- Preparar primero la decocción, apartar del fuego, y añadir las partes blandas y dejar reposar unos 5 minutos.
MACERACIÓN O INFUSIÓN FRÍA
¿Sabías que es posible realizar una infusión sin calentar el agua? La maceración consiste en reposar una planta en un líquido por diversas horas. Para uso interno, se suelen realizar con agua natural; Para uso externo, suelen utilizarse aceites como el de oliva o el de almendras entre otros.
Siguiendo la linea de este artículo, vamos a centrarnos en las infusiones frías.
¿Cómo preparar una infusión fría?
Toma medio vaso de agua natural y añade dos cucharadas soperas de la/s planta/s seca (El doble si son frescas). Podemos usar tanto partes blandas como duras.
Tapa el vaso y deja reposar un mínimo de 6 horas; Puedes por ejemplo, prepararla antes de ir a dormir para tenerla lista al día siguiente.
Filtra y toma.
¿Por qué preparar una infusión fría?
Este método suele usarse para conservar vitaminas y sales minerales sensibles al calor. También se usa para evitar la concentración de la posible acción irritante de los taninos, sobretodo cuando su uso que prolongado en el tiempo, como por ejemplo, el Diente de León.
¿Sabías qué?
Si la maceración se expone a la luz de la luna se obtiene una infusión lunar y, si se expone al sol, se obtiene una infusión solar. Esto suele suceder con plantas en concreto, como por ejemplo, con el Sinicuichi (Te lo comentamos en esta entrada de blog)
Sinicuichi, la flor azteca que habla a través de los ancestros.
DIGESTIÓN
Existe una última forma de extracción acuosa, aunque está prácticamente en desuso: La digestión.
La digestión consiste en una maceración en calor (entre 37º y 40º) que se suele acidificar con vinagre o ácido cítrico y se emplea en sustancias que necesitan ser extraídas a nivel del estómago.
¿Conocías este método?
En el próximo artículo nos centraremos en las formas extractivas alcohólicas, para que puedas realizar tus propias tinturas en casa!