El uso de plantas psicoactivas está muy extendido en nuestra era; Tendemos a creer que se trata de una conducta actual del ser humano, pero lo cierto es que la relación entre enteógenos y ser humano se remonta a nuestros inicios como especie, desde los cazadores recolectores a las civilizaciones más avanzadas.
Esta constante nos hace pensar que el uso de enteógenos puede ser considerado como una necesidad del ser humano, quizás tan básica como buscar comida o refugio.
Su uso solía estar asociado a prácticas chamánicas y rituales, en las que se establecía una comunicación con las divinidades en busca de diagnóstico de enfermedades y tratamientos, o buscando consejo sobre el futuro, que a menudo estaba relacionado con la caza o la búsqueda de familiares perdidos.

¿Qué beneficios aportaba el consumo de psicodélicos a nuestros ancestros?
Estos rituales jugaron un papel determinante en la evolución de los homínidos, ya que algunos investigadores consideran que el uso de psicodélicos ha favorecido el desarrollo del ser humano y contribuido a la evolución de la espiritualidad y la conciencia religiosa del hombre.
Entre los beneficios que aportarían estas plantas al ser humano se incluyen mayor vigilancia, más posibilidades de apareamiento, control y gestión del dolor, aumento de resistencia, aumento de confianza y reducción de la depresión entre otras.
¿Cuándo se inicia la relación entre humanos y plantas psicoactivas?
Hay numerosas evidencias que demuestran que nuestros antepasados tenían conocimiento de estas plantas; En muchos casos, no podemos estar seguros si conocían su uso enteogénico, pues el hecho de que se hayan encontrado restos de estas substancias no demuestra dicho uso, ya que, por ejemplo, podrían tener fines ornamentales o religiosos.
Durante el Paleolítico, hay amplia evidencia del uso de narcóticos como se puede ver en conservas y restos botánicos en sus coprolitos (heces fosilizadas).
Algunos estudiosos sugieren que el entierro floral de la Cueva Shanidar (un sitio Paleolítico en Irak) muestra el Ritual de la Muerte chamanista, pero esto sigue siendo objeto de debate.
La evidencia más directa que tenemos del paleolítico, como obra, proviene de Tassili n’Ajjer, Argelia. De esta región, hay varias imágenes teriantrópicas en las que se retrata al pintor y animales alrededor de él. Una imagen, en particular, muestra a un hombre que se ha unido en una forma común con un hongo. Hay varios sitios que muestran imágenes teriantrópicas del Paleolítico. Sin embargo, aún se debate el hecho de que sitios como Lascaux o Chauvet fueron inspirados enteogénicamente.

Otra prueba se encuentra en la cueva Selva Pascuala, en Villar de Humo (Cuenca). Una serie de pinturas evidencian el consumo de hongos (que parecen ser psylocibe hispánica) para la realización de ritos chamánicos.

Las pinturas están datadas hace más de 6000 años y suponen la primera prueba fehaciente de que en la península ( y la más antigua de Europa) se daba uso a sustancias alucinógenas como parte de rituales religiosos y/o sociales.
La evidencia más antigua de uso de enteógenos en los Andes peruanos se encuentra en la Cueva de Guitarrero en la región Áncash, con restos arqueobotánicos de aproximadamente en el 8600 AC del cactus San Pedro encontrados por el arqueólogo Thomas Lynch. Posteriormente, en sitios como Las Aldas, la arqueóloga Rosa Fung también encontró restos arqueobotánicos de San Pedro en la década de 1960, que contiene el alcaloide psicoactivo mescalina.
Ya en el periodo denominado Formativo Tardío u Horizonte Temprano, desde el 1500 a. C. hasta el 500 a C., al parecer el uso del cactus fue más difundido en culturas como Chavin y Cupisnique, evidenciado tanto en las cerámicas y esculturas en piedra de la época. Del mismo periodo, también hay dibujos representando al cactus San Pedro sobre los textiles del sitio Karwa, asociado a la cultura Chavin.

Posteriormente, en el periodo Intermedio Temprano, en culturas como Moche y Nazca el uso del cactus se muestra en varias cerámicas de la época. El antropólogo Douglas Sharon publicó un trabajo sobre el material cultural en donde se encuentra la representación del cactus San Pedro en los objetos cerámicos y de piedra de las culturas mencionadas.
Referente a la cultura Olmeca, no dejaron obras escritas de sus estructuras y creencias, por lo que la interpretación se basa en los murales y artefactos. Los arqueólogos fueron conducidos a creer que los olmecas utilizaron enteógenos por tres razones:
- Entierros de sapos bufo acompañando a sus sacerdotes.
- El uso posterior de enteógenos en culturas bajo la influencia directa de la civilización olmeca.
- Esculturas de chamanes y otras figuras fuertemente teriantrópicas.
Otras evidencias
Recordemos que estamos hablando de evidencias físicas probadas y que el consumo de enteógenos se estima que es mucho más anterior; Un ejemplo pueden ser culturas nativas de Norte América o África donde sus conocimientos pasan de generación en generación a través de la transmisión oral y de los cuales no tenemos evidencias, pero bien sabemos que sus rituales chamánicos son milenarios y de esencial uso en sus comunidades.
En Eurasia, la planta de la que probablemente se tengan más evidencias es la adormidera (Papaver somniferum -opio-) es una de las especies que ofrece un mayor número de testimonios; Las referencias escritas más antiguas datan del 3.000 a.C en las tablillas cuneiformes de los sumerios, y en los papiros egipcios a partir del 1550 a.C (En estos papiros se hace referencia a las propiedades psicoactivas de la planta, así como de la mandrágora).
En los textos griegos (Desde el 500 a.C hasta el 79 d.C) se hace mención a la adormidera, la marihuana, la mandrágora, el beleño, la datura, la belladona, el acónito, el eléboro negro o la cicuta.
En España, en la Cueva de los Murciélagos (Albuñol, Granada) se encontraron una serie de cadáveres de la era neolítica con varias ofrendas funerarias, entre las que se encontraban cápsulas y semillas de adormidera. Esta era la bolsa hallada que contenía la cápsulas:

Otros hallazgos en yacimientos prehistóricos/antiguos en Eurasia son:
- Restos de efedra en enterramiento Neandertal en la Cueva de Shanidar, Irán, del 60000 a.C
- Restos de adormidera desde el 6.000 a.C en yacimientos neolíticos La Marmotta (Italia), La Lámpara (Soria, España) y la anteriormente mencionada Cueva de los Murciélagos, entre muchas otras.
- Cannabis: Restos textiles (3.000 a.C, Abrigo de los Carboneros, Murcia) Restos de Cannabis usados como estupefacientes (Siglo IV a.C, Pazyrtyk, Siberia)
- En diversos yacimientos prehistóricos se han hallado restos de Beleño, Dulcamara, Hierba mora y Estramonio; Este dato es curioso, ya que se creía que el Estramonio era originario de América pero se encontró en Pécs (Hungría), en un yacimiento de la Edad de Bronce (2.000 a.C).
- En diversos yacimientos neolíticos se ha documentado la presencia de Corneluezo de Centeno (a partir del cual se sintetizó el LSD). Algunos de ellos en España, como en Mas Castellar (Girona) o Padilla de Duero (Valladolid).

Clasificación de las evidencias
Estas evidencias son de diversos tipos, se suelen dividir en dos grupos generales:
Las evidencias directas están relacionadas con los restos botánicos (polen, lípidos..), químicos (Restos de las sustancias activas en humanos como huesos y pelo o en morteros y cerámicas) y evidencias genéticas (Basada en estudios genéticos de poblaciones).
Las evidencias indirectas hacen referencia a pruebas antroprofísicas (Como podrían ser malformaciones derivadas del uso de plantas psicoactivas, como por ejemplo, malformaciones mandibulares entre los consumidores de la planta de la Coca), Parafernalia (Instrumentos para procesar, conservar o consumir substancias), evidencias iconográficas (Arte) o literarias (Incluirían jeroglíficos y escritura cuneiforme).
Aunque las evidencias directas nos demuestran el uso de la planta, no pueden decirnos para qué estaban destinadas; Sin embargo, las evidencias indirectas las relacionan más directamente con el uso enteogénico.
En el siguiente cuadro podrás encontrar las pruebas más antiguas del uso de plantas psicoactivas a nivel mundial:
- Evidencias directas b) Evidencias indirectas

¿Quieres que sigamos profundizando en próximas entradas?
¡Déjanoslo en comentarios!
Bibliografía: Drugs in prehistory, Michael Winkelman Evidencias del consumo de drogas en Europa durante la Prehistoria, Elisa Guerra Doce The oldest archeological data evidencing the relationship of Homo Sapiens with psychoactive plants: A worldwide overview, Giorgio Samorini Tesis doctoral Enteógenos, ritual y psivoactivo en el mediterráneo antiguo: Química entre Dioses y Hombres, María del Pilar García Arroyo. Agradecimientos: Especial mención a Vini del Monte (@brujeria_iberica) por proporcionar inspiración recomendando la lectura de estos artículos.